Por: Joss Díaz

Marzo 2019

Estamos ante la cuarta ola del feminismo; algunos proponen como trigger mediático para su reconocimiento el movimiento #MeToo, si bien esta ola nos está llevando a un análisis constante y diario de la equidad de género, marzo y específicamente el #8M, es un día en el que tenemos que hacer una pausa forzosa para ver cómo hemos avanzado en todos los niveles, social, económico, político, laboral, educación, cultura, etc.

Así, nuestra pregunta como Trendhunters es ¿Cuáles son los tipping points de esta 4a ola?, ¿cuáles son los comportamientos que están delineando su identidad?

1. Sororidad: Este término es relativamente nuevo, la RAE apenas la agregó a su lista, y se refiera a esta relación contemporánea entre las mujeres, deriva de sororité, del latín sor, cuyo significado es hermana. Marcela Lagarde antropóloga mexicana nos da una línea de pensamiento “La cosa no es ‘cómo nos queremos’; la clave está en que nos respetemos, algo difícil porque no estamos educadas en el respeto a las mujeres”.

Las feministas hoy se involucran más allá de lo que pasa en su comunidad cercana, como ejemplo de esto vemos como el movimiento local Proaborto de Argentina evolucionó en la Marea Verde en toda Latinoamérica, traspasando fronteras, convirtiéndose en una forma de apoyo y sororidad desde ciudades en las que incluso el aborto ya es legal (https://www.facebook.com/MareaVerdeMx/).

2. Visibilizar lo invisible: Las brechas, nuevamente, en todos los aspectos aún tienen grandes retos, si bien las cuotas de género son las que tienen mayor avance, hay muchos gaps por resolver y otros aspectos aún inciertos. Lo más importante empieza con hacer las brechas visibles y afortunadamente es cada vez más frecuente encontrarse con acciones que dan voz a estas desigualdades, un gran ejemplo fue la película Roma, pues hizo visible el abuso del trabajo doméstico y la nula remuneración en el mismo, que en consecuencia empuja desigualdades económicas y laborales.

Geena Davis hace un par de años fundó el “Gender Institute” que busca visibilizar la desigualdad de género y los estereotipos de roles en la publicidad y contenido (https://seejane.org/). Así mismo dentro del InMujeres se está impulsando la Norma Mexicana NMX-R-025-SCFI-2015 en Igualdad Laboral y No Discriminación, cuyos principales ejes son: incorporar y garantizar la perspectiva de género y no discriminación en los procesos de reclutamiento, selección, movilidad y capacitación.

3. Tomar los espacios públicos: En el marco del Día Internacional de la Mujer, miles de mujeres salieron a protestar en las principales ciudades alrededor del mundo, mujeres de América Latina, Europa, África y Asia salieron a las calles. En CDMX, frente al Palacio de Bellas Artes, colectivos de familias de mujeres víctimas de feminicidio y de desaparición, junto a organizaciones de la sociedad civil, colocaron un Antimonumento de Feminicidios para recordarle a la sociedad y al gobierno la deuda que se tiene con las mujeres (https://www.sdpnoticias.com/nacional/2019/03/08/marcha-8m2019-instalan-antimonumenta-por-feminicidios).

Montarse en una bicicleta y apropiarse de las calles de la ciudad es una estrategia que colectivos de mujeres de Los Ángeles y la Ciudad de México utilizan para confrontar la violencia de género y exigir igualdad, la última rodada ciclista (nocturna) que se realizó en CDMX fue el 1o de febrero en consecuencia a la alza de intentos de secuestro en vías públicas, específicamente estaciones de Metro.

Algo muy interesante son las iniciativas que surgen a raíz de los espacios públicos, específicamente en las ciudades, como Futura en CDMX (@Futura_org), que se definen como análisis feminista de datos urbanos para generar propuestas y proyectos que ayuden a erradicar la violencia contra las mujeres; en el OpenDataDay realizaron auditorías de caminabilidad feminista buscando promover un urbanismo de género.

4. Nuevas comunidades, nuevas redes. Tanto en el mundo físico como digital observamos nuevas maneras de hacer comunidad, de generar espacios de participación en conjunto. Como ejemplo tenemos el primer Parlamento de Mujeres de la CDMX que busca supervisar las políticas de género en la ciudad, así como impulsar las reformas necesarias para erradicar desigualdad, violencia, etc.

Encontramos comunidades como ChidasMx (https://www.chidas.mx/), que son un medio de comunicación y entretenimiento conformado 100% por mujeres o Feminasty (https://www.nastyfeminasty.com/) una colectiva cuyo propósito es mostrar el trabajo de artistas mujeres, femmes y personas no binarias, mediante eventos de expresión, encuentro y venta directa de productos de las y los artistas.

Otros comportamientos interesantes son las acciones y conversaciones que se dieron a raíz de la prohibición del aborto legal en Nuevo León, donde activistas feministas comenzaron a dar asesoría en redes sociales para abortos seguros en casa, hilos en Twitter haciendo comparativas de métodos y consejos e incluso ofreciendo asesoría personalizada y acompañamiento vía WhatsApp.

También encontramos la Organización Fondo María (https://www.fondomaria.org) que dan apoyo financiero, emocional y logístico a mujeres que no cuentan con recursos suficientes para poder acceder a los servicios de aborto legal disponibles en la CDMX.

5. Empoderamiento vs Feminismo: Las estrategias de marketing y comunicación están tratando de subirse a esta cuarta ola, sin embargo pocos los están haciendo desde un entendimiento teórico o con asesores expertos en el tema, la gran mayoría se subieron a un espíritu de falso empoderamiento femenino. Jessa Crispin publicó en el 2017 su libro “Por qué no soy feminista”, buscando hacer varias aclaraciones, principalmente que el “nuevo feminismo universal” o de estilo de vida no es el camino correcto, ya que busca empoderar a las mujeres a ser ambiciosas, egoístas, autosuficientes, empoderándolas a ser básicamente hombres, a unirse a figuras patriarcales. Ella sugiere que como mujeres, sí feministas, debemos reconfigurar todo lo que conocemos hasta ahora, y generar nuevos espacios, comunidades y sistemas en todos los aspectos. Propone un feminismo radical que elimine todos los espacios tóxicos derivados del sistema patriarcal, abrir los beneficios de la equidad a todas las mujeres, a todas las clases sociales y grupos raciales. Incluso cuestiona a las marcas y empresas, que se esfuerzan por tener CEOs mujeres o equidad en su cuota de género, pero siguen explotando a los sectores más vulnerables y a su mano de obra.

Como empresas debemos estar muy atentos a estos tipping points si dentro de nuestras estrategias buscamos tocar temas de género, ya que al hacerlo de la manera incorrecta podemos perder credibilidad e incluso invertir en acciones vacías con resultados irrelevantes, ya que uno de los must en cualquier esfuerzo sociopolítico es hacerlo de la manera correcta, fundamentada, con asesorías expertas desde teorías sólidas.

 

Joss Díaz

Trendhunter colaboradora de Leonardo1452.

Cofundadora de colectiva (RE)género.

Twitter: @HippiedelCosmos

Instagram @regeneromx

 

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